“Este libro recoge aportaciones interesantes sobre la sanidad en las Brigadas Internacionales, tema que todavía no se ha abordado con la profundidad que requiere. Todas ellas describen aspectos sanitarios desde distintos campos (prensa, recuerdos personales de los protagonistas, avances médicos, funcionamiento de hospitales) en época de guerra, manteniendo un enfoque unificador que consiste en que la medicina ha logrado importantes avances a lo largo de la historia en épocas de guerra para reponder a los problemas que se le presentaban de inmediato entre los combatientes, como señala en la introducción José Martínez. Algunos de estos avances se describen en este trabajo como nuevas técnicas quirúrgicas y psiquiátricas, la utilización de los hospitales móviles, la organización de los hospitales en el frente y en la retaguardia, y las mejoras en las transfusiones de sangre que salvaron muchas vidas …”
Link original: http://www.brigadasinternacionales.uclm.es/publicacion/la-sanidad-en-las-brigadas-internacionales/
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miércoles, 12 de julio de 2017
sábado, 22 de abril de 2017
HOMENAJE A MARIE LANGER
POR LA REDACCIÓN PROCESO MÉXICO, 10 SEPTIEMBRE, 2010
MÉXICO, D.F., 10 de septiembre.- El 31 de agosto de 1910 nació Marie Langer en el seno de una familia judía de la alta burguesía de Viena, de padres ateos, pacifistas e ilustrados. Se crió en una Viena “roja”, con gobierno socialdemócrata, donde la gente cantaba en las plazas La Internacional junto con el himno austriaco. Pocos años después, el ascenso del nazismo oscurecería el panorama político.
Marie Langer terminó su carrera de medicina en 1935 y trabajó como anestesista con un ginecólogo comunista que asumió el compromiso de ayudar a abortar a obreras que por razones económicas ya no podían afrontar el nacimiento de otro hijo. Pese a venir de una familia rica y muy educada, le pesó ser judía pues, entre otras cosas, el creciente antisemitismo le impidió ingresar a estudiar psiquiatría en un hospital. Este obstáculo la enfiló hacia el psicoanálisis. Dividida entre su activismo clandestino y su proceso analítico, agradeció que su analista la diera de alta, pues “mientras ardía el mundo no era tiempo de mirarse el propio ombligo”.
En julio de 1936 estalló la guerra civil española. Junto con su compañero, Max Langer, se sumó a las Brigadas Internacionales. Ella negaba que su decisión hubiera sido un acto heroico pues en realidad le salvó la vida al evitarle ser perseguida por los nazis. Pese a todo lo que vio en España, Marie Langer fue feliz el tiempo que estuvo ahí. Al contrario, su estadía en Francia, adonde los Langer habían ido a comprar para los republicanos unos aparatos para hacer prótesis, fue la peor época de su vida: el dinero para las máquinas no llegaba, la República iba perdiendo la guerra, y después de un parto prematuro se había muerto su hijita. Cuando Lázaro Cárdenas abrió las puertas de México para los refugiados, los Langer decidieron venir. Pero el consulado tardó tanto en hacer efectivo el ofrecimiento que partieron primero para Uruguay. Al arribar a Montevideo, les llegó el visado para México. Pasarían casi 40 años para que Marie Langer se asilara en nuestro país refugiándose del fascismo, ahora del argentino.
De Montevideo la familia Langer emigró a Buenos Aires, donde Marie colaboró en la fundación de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA). Cercana a las posturas de Melanie Klein, estudió los mecanismos psicosomáticos del embarazo, el aborto espontáneo y el parto prematuro para publicar en 1951 su famoso libro Maternidad y sexo. La maternidad, la propia (seis hijos) y la de las demás mujeres, sería una de sus inquietudes primordiales.
En 1965 muere su marido y eso le permite involucrarse más en el activismo de izquierda. Su radicalismo la lleva a cortar con la organización que fundó, la APA, de la cual sale en 1971 haciendo una renuncia política con el grupo Plataforma. En plena dictadura entra como profesora a la cátedra de psicología médica, de la Facultad de Medicina, pero en octubre de 1974 la situación argentina empeora y la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) la amenaza. Todos, familiares y amigos, la empujan a venir a México.
Llega en pleno despegue del feminismo de la segunda ola. Participa en el Año Internacional de la Mujer y colabora solidariamente con nuestras causas. Adelantándose a las feministas interesadas en el psicoanálisis y a las psicoanalistas interesadas en el feminismo, Marie Langer abrió vasos comunicantes entre ambos campos. Defendía el psicoanálisis frente al enojo feminista por el supuesto patriarcalismo de Freud. Nos convenció de que “no es para tanto, el psicoanálisis sirve para tantas cosas, para autoconocerse, para pensar la vida y la política…” Muchas se lo agradecimos entonces y se lo seguimos agradeciendo hoy en día.
Pero más que el feminismo, lo que realmente volvió a apasionarla fue la lucha de los sandinistas en Nicaragua. “Es la tercera vez en mi vida que escucho el ¡NO PASARÁN!, y pasaron dos veces: en España y en Chile. No puedo permanecer pasiva ante tan inmensa e impune agresión”. Desde acá armó el Equipo de Salud Mental México-Nicaragua que iba todos los meses a trabajar en el proceso de reconstrucción. “Sabes”, me dijo una vez, “allá no soy joven ni vieja, soy… atemporal. Lo vivo como si la República española, la vieja República, hubiera ganado la guerra y yo estuviera colaborando en la reconstrucción”. Por suerte no vivió el decepcionante proceso de corrupción y deterioro del gobierno sandinista actual. Con esa extraordinaria capacidad que tenía para juntar los pedazos de su vida, y sabiendo lo irremediable de su enfermedad, Marie Langer quiso regresar a Argentina, a la casa donde había pasado los mejores años de su vida familiar. Murió allí el 23 de diciembre de 1987, a los 77 años.
Marie Langer enfrentó de manera valiente y admirable los conflictos inherentes a la condición femenina, en general, y a los de una clase ilustrada en particular. Su vida apasionada y comprometida, sus inquietudes intelectuales y políticas, sus desafíos y logros como mujer, como madre, como profesionista y como internacionalista han quedado en la memoria de muchos.
Página original: https://www.proceso.com.mx/101171/101171-homenaje-a-marie-langer
MÉXICO, D.F., 10 de septiembre.- El 31 de agosto de 1910 nació Marie Langer en el seno de una familia judía de la alta burguesía de Viena, de padres ateos, pacifistas e ilustrados. Se crió en una Viena “roja”, con gobierno socialdemócrata, donde la gente cantaba en las plazas La Internacional junto con el himno austriaco. Pocos años después, el ascenso del nazismo oscurecería el panorama político.
Marie Langer terminó su carrera de medicina en 1935 y trabajó como anestesista con un ginecólogo comunista que asumió el compromiso de ayudar a abortar a obreras que por razones económicas ya no podían afrontar el nacimiento de otro hijo. Pese a venir de una familia rica y muy educada, le pesó ser judía pues, entre otras cosas, el creciente antisemitismo le impidió ingresar a estudiar psiquiatría en un hospital. Este obstáculo la enfiló hacia el psicoanálisis. Dividida entre su activismo clandestino y su proceso analítico, agradeció que su analista la diera de alta, pues “mientras ardía el mundo no era tiempo de mirarse el propio ombligo”.
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| (Karl) Max Langer y (Mimi) Maria Langer en las Brigadas Internacionales |
De Montevideo la familia Langer emigró a Buenos Aires, donde Marie colaboró en la fundación de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA). Cercana a las posturas de Melanie Klein, estudió los mecanismos psicosomáticos del embarazo, el aborto espontáneo y el parto prematuro para publicar en 1951 su famoso libro Maternidad y sexo. La maternidad, la propia (seis hijos) y la de las demás mujeres, sería una de sus inquietudes primordiales.
En 1965 muere su marido y eso le permite involucrarse más en el activismo de izquierda. Su radicalismo la lleva a cortar con la organización que fundó, la APA, de la cual sale en 1971 haciendo una renuncia política con el grupo Plataforma. En plena dictadura entra como profesora a la cátedra de psicología médica, de la Facultad de Medicina, pero en octubre de 1974 la situación argentina empeora y la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) la amenaza. Todos, familiares y amigos, la empujan a venir a México.
Llega en pleno despegue del feminismo de la segunda ola. Participa en el Año Internacional de la Mujer y colabora solidariamente con nuestras causas. Adelantándose a las feministas interesadas en el psicoanálisis y a las psicoanalistas interesadas en el feminismo, Marie Langer abrió vasos comunicantes entre ambos campos. Defendía el psicoanálisis frente al enojo feminista por el supuesto patriarcalismo de Freud. Nos convenció de que “no es para tanto, el psicoanálisis sirve para tantas cosas, para autoconocerse, para pensar la vida y la política…” Muchas se lo agradecimos entonces y se lo seguimos agradeciendo hoy en día.
Pero más que el feminismo, lo que realmente volvió a apasionarla fue la lucha de los sandinistas en Nicaragua. “Es la tercera vez en mi vida que escucho el ¡NO PASARÁN!, y pasaron dos veces: en España y en Chile. No puedo permanecer pasiva ante tan inmensa e impune agresión”. Desde acá armó el Equipo de Salud Mental México-Nicaragua que iba todos los meses a trabajar en el proceso de reconstrucción. “Sabes”, me dijo una vez, “allá no soy joven ni vieja, soy… atemporal. Lo vivo como si la República española, la vieja República, hubiera ganado la guerra y yo estuviera colaborando en la reconstrucción”. Por suerte no vivió el decepcionante proceso de corrupción y deterioro del gobierno sandinista actual. Con esa extraordinaria capacidad que tenía para juntar los pedazos de su vida, y sabiendo lo irremediable de su enfermedad, Marie Langer quiso regresar a Argentina, a la casa donde había pasado los mejores años de su vida familiar. Murió allí el 23 de diciembre de 1987, a los 77 años.
Marie Langer enfrentó de manera valiente y admirable los conflictos inherentes a la condición femenina, en general, y a los de una clase ilustrada en particular. Su vida apasionada y comprometida, sus inquietudes intelectuales y políticas, sus desafíos y logros como mujer, como madre, como profesionista y como internacionalista han quedado en la memoria de muchos.
Página original: https://www.proceso.com.mx/101171/101171-homenaje-a-marie-langer
miércoles, 27 de abril de 2016
VIDA AMIGOS Y AMORES DE PABLO NERUDA EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA de SERGIO MACIAS
El autor nos hace recorrer con un estilo ágil y ameno la relación íntima de Pablo Neruda y los del grupo del 27 en España, sus recorridos y el comienzo dramático de la guerra civil que ayudo a enriquecer y proyectar su vida. La situación política española convierte su creación en social, comprometida y solidaria. El poeta chileno deja una profunda huella casi de militante, sin artificios, con su actitud de adhesión a los republicanos, en este corto pero intenso momento. La forma y contenido de su creación sorprenden a personajes como a Rafael Alberti, Federico García Lorca, Miguel Hernández, Luis Rosales, Emir Rodríguez Monegal, Ramón Gómez de la Serna, amado Alonso, María Zambrano. En el aspecto sentimental, se separa de su primera mujer y de su hija para unirse a Delia, pero sin quitar ojo a la oportunidad amorosa. En esta obra esta lo más relevante de su vida cotidiana como hombre, poeta y cónsul en Madrid, con sus virtudes y defectos, sin perder la hondura y la consecuencia histórica de cada momento. Junto a otros poetas chilenos y latinoamericanos expresa su fervorosa fraternidad a España. Globo editores se complace en entregar esta nueva obra de Macías, a sus setenta y seis años y ciento diez del nacimiento de nuestro insigne Premio Nobel.
martes, 30 de septiembre de 2014
Octavio Paz en la guerra
Por: Nicolás Prados
Fuente: Noticieros Televisa 21. Mar. 2014
La Guerra Civil Española supuso un momento de inflexión en el pensamiento de Octavio Paz. Unos meses de exaltación revolucionaria y profunda decepción que para siempre marcarían su conciencia
CIUDAD DE MÉXICO, México, Mar, 2014.- En el verano de 1937, tras el éxito de su poema “No Pasarán”, Octavio Paz fue invitado a España a participar en el Congreso Internacional de Escritores para la defensa de la cultura.
España se encontraba entonces sumida en una guerra civil que dividía el país desde el 18 de Julio de 1936, cuando el general Francisco Franco se sublevó contra el gobierno democráticamente elegido de Manuel Azaña.
El Congreso había reunido a notables escritores de todo el mundo: de Latinoamérica destacaban autores como Pablo Neruda, César Vallejo o Vicente Huidobro, y de España participaron poetas como Luis Cernuda, Rafael Alberti, María Zambrano o Manuel Altolaguirre. El evento estaba presidido por el francés André Malraux y en ese momento se encontraban en España afamados escritores como Ernest Hemingway o George Orwell.
Un año antes, el reputado escritor André Gide había sido invitado por la Unión Soviética a conocer el país, dadas sus simpatías comunistas. El autor volvió tremendamente desilusionado y escribió un libro muy crítico llamado Retour de L’URSS. Durante el Congreso, el poeta español José Bergamín propuso una moción para condenar a Gide por su relato tan negativo.
Toda la delegación Latinoamericana votó a favor de la moción salvo Pellicer y Paz, que prudentemente decidió abstenerse, quizá previendo la decepción que pronto le llegaría a él también.
Durante su tiempo como estudiante en la Escuela Nacional Preparatoria, Paz había tenido un amigo anarquista de origen catalán llamado José Bosch. Bosch fue expulsado de México en 1932 por participar en unas protestas políticas y al estallar la Guerra Civil, surgió el rumor de que había muerto en el frente.
Paz compuso en su memoria “Elegía a un compañero muerto en el frente de Aragón”, y se dispuso a leerlo en Barcelona. Durante aquellas primeras semanas en España, Paz se encontraba entusiasmado por el espíritu revolucionario de los republicanos. Intentó alistarse al ejército, visitó el frente, apareció en la radio, dio conferencias y escribió poemas muy aguerridos.
Su sorpresa fue enorme cuando al disponerse a leer el poema dedicado a su camarada caído en el frente, vio al propio José Bosch, vivo, sentado entre el público. Bosch le relató una visión completamente distinta de la guerra.
Le habló de la persecución que sufría el partido anarquista POUM por parte de los comunistas (una persecución también recogida por Orwell en su Homenaje a Cataluña), y de la represión que ejercían los servicios secretos soviéticos entre el propio bando republicano.
Bosch le pidió un pasaporte a Paz para volver a México, que tras esta revelación quedó visiblemente afectado, repentinamente consciente del espionaje, la brutalidad y acoso que ejercían los comunistas sobre el resto de formaciones socialistas.
La experiencia marcó a Paz, cuya conciencia política e idea de “revolución” quedaron permanentemente alteradas por los casi cuatro meses que pasó en España. Más tarde recogería todos los poemas escritos durante su estancia en Bajo tu clara sombra y otros poemas sobre España.
Link: http://noticieros.televisa.com/mexico/1403/paz-guerra/
Fuente: Noticieros Televisa 21. Mar. 2014
La Guerra Civil Española supuso un momento de inflexión en el pensamiento de Octavio Paz. Unos meses de exaltación revolucionaria y profunda decepción que para siempre marcarían su conciencia
CIUDAD DE MÉXICO, México, Mar, 2014.- En el verano de 1937, tras el éxito de su poema “No Pasarán”, Octavio Paz fue invitado a España a participar en el Congreso Internacional de Escritores para la defensa de la cultura.
España se encontraba entonces sumida en una guerra civil que dividía el país desde el 18 de Julio de 1936, cuando el general Francisco Franco se sublevó contra el gobierno democráticamente elegido de Manuel Azaña.
El Congreso había reunido a notables escritores de todo el mundo: de Latinoamérica destacaban autores como Pablo Neruda, César Vallejo o Vicente Huidobro, y de España participaron poetas como Luis Cernuda, Rafael Alberti, María Zambrano o Manuel Altolaguirre. El evento estaba presidido por el francés André Malraux y en ese momento se encontraban en España afamados escritores como Ernest Hemingway o George Orwell.
Un año antes, el reputado escritor André Gide había sido invitado por la Unión Soviética a conocer el país, dadas sus simpatías comunistas. El autor volvió tremendamente desilusionado y escribió un libro muy crítico llamado Retour de L’URSS. Durante el Congreso, el poeta español José Bergamín propuso una moción para condenar a Gide por su relato tan negativo.
Toda la delegación Latinoamericana votó a favor de la moción salvo Pellicer y Paz, que prudentemente decidió abstenerse, quizá previendo la decepción que pronto le llegaría a él también.
Durante su tiempo como estudiante en la Escuela Nacional Preparatoria, Paz había tenido un amigo anarquista de origen catalán llamado José Bosch. Bosch fue expulsado de México en 1932 por participar en unas protestas políticas y al estallar la Guerra Civil, surgió el rumor de que había muerto en el frente.
Paz compuso en su memoria “Elegía a un compañero muerto en el frente de Aragón”, y se dispuso a leerlo en Barcelona. Durante aquellas primeras semanas en España, Paz se encontraba entusiasmado por el espíritu revolucionario de los republicanos. Intentó alistarse al ejército, visitó el frente, apareció en la radio, dio conferencias y escribió poemas muy aguerridos.
Su sorpresa fue enorme cuando al disponerse a leer el poema dedicado a su camarada caído en el frente, vio al propio José Bosch, vivo, sentado entre el público. Bosch le relató una visión completamente distinta de la guerra.
Le habló de la persecución que sufría el partido anarquista POUM por parte de los comunistas (una persecución también recogida por Orwell en su Homenaje a Cataluña), y de la represión que ejercían los servicios secretos soviéticos entre el propio bando republicano.
Bosch le pidió un pasaporte a Paz para volver a México, que tras esta revelación quedó visiblemente afectado, repentinamente consciente del espionaje, la brutalidad y acoso que ejercían los comunistas sobre el resto de formaciones socialistas.
La experiencia marcó a Paz, cuya conciencia política e idea de “revolución” quedaron permanentemente alteradas por los casi cuatro meses que pasó en España. Más tarde recogería todos los poemas escritos durante su estancia en Bajo tu clara sombra y otros poemas sobre España.
Link: http://noticieros.televisa.com/mexico/1403/paz-guerra/
jueves, 28 de agosto de 2014
Capturando ideales: Robert Capa en la Guerra Civil Española
por Diego Naselli Macera
Profesor en Historia
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| Robert Capa en España |
El Frente Popular triunfa en las elecciones legislativas de febrero de 1936 en España. Los trabajadores exigen que se cumplan sus esperanzas; los conservadores no soportan otra victoria de la izquierda. El 17 de julio de 1936, un grupo de generales planean cuidadosamente el golpe de Estado contra la II República Española. El 18 de julio la sublevación se extiende por parte de España bajo el mando del general Emilio Mola y, con posterioridad, Francisco Franco cruza desde Marruecos hacia la península. Las fuerzas republicanas compuestas por milicias comunistas, socialistas y anarquistas logran aplacar el levantamiento hasta que los sublevados capturan el puerto de Ferrol y los países fascistas apoyan a los golpistas. Comienza así una guerra que durará varios años y que tendrá como escenario la misma España. Es allí donde llega Robert Capa y Gerda Taro procedentes de Francia para realizar sus tareas de fotógrafos.
Un pacifista en la guerra…
Capa despreciaba la guerra e intentaba a través de sus fotografías mostrar su visión antibélica y humanista para provocar en los demás la búsqueda de la paz.(2) Sus fotografías no eran “objetivas” ni neutrales; en ellas mostraba su clara posición antifascista, y las personas, lugares y acciones que allí aparecen son una importante muestra de su pensamiento.
De joven fue expulsado de Hungría por participar de movimientos estudiantiles de izquierda, y ya en París se dedicaba a publicar en el semanario comunista. Cuando comenzó la Guerra Civil Española, Robert Capa y Gerda Taro no tardaron en darse cuenta que debían viajar a la península y ponerse del bando republicano mostrando al mundo a través de sus fotografías lo que estaba sucediendo en el conflicto. Esas imágenes creaban un fuerte impacto en quienes las veían: rostros de niños, mujeres y ancianos con rasgos de tristeza y de alegría aparecen en ellas; milicianos prestos para marchar al frente o con ojos llorosos ante el saludo que los caracterizaba mostraban la dureza de la guerra. Todo ello era retratado con una cámara de fotos Leica III y una de cine Eyemo de 35 mm, usadas tanto por Robert como por Gerda, y cuyas imágenes eran enviadas a los noticieros de Time Inc. para dar a conocer lo sucedido en España.(3)
Ya sea en las ciudades, en la retaguardia o en el frente, a ambos fotógrafos les interesaba mostrar a los combatientes y a los civiles, dejando de lado las grandes escenas de combate y los muertos en cantidad. Pretendían mostrar a los vivos sobre los muertos y a la verdad sin reservas a través de una fotografía comprometida con la causa del bando republicano. Así aparecen en sus imágenes niños con la vestimenta anarquista o milicianos saludando con el brazo en alto y el puño cerrado, símbolo de la república española y de la lucha contra los sublevados:
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Niño del Batallón
de Acero, perteneciente a los anarquistas.
Fotografía Robert
Capa.
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España, 1936.
Fotografía Robert
Capa.
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…capturando ideales…
Corresponsales de los más importantes medios informativos de Europa llegaban a la península ibérica para reportar lo que estaba sucediendo tanto del bando sublevado como del republicano. Hugh Thomas remarca: “Los años treinta fueron la gran época del corresponsal extranjero. Desde finales de 1936, y durante dos años y medio, los nombres más famosos del periodismo se encontrarían al sur de los Pirineos. Las agencias de noticias contrataban a distinguidos escritores para que las representaran en la guerra española”(5) y Robert Capa era uno de esos reporteros.
A un mes de la sublevación contra el gobierno elegido de la República, Capa, junto a su novia, llegan a España para informar de la resistencia republicana contra el avance de los falangistas. Toman imágenes en distintos lugares reflejando la actividad de milicianos y civiles. Gerda Taro nos retrata, en Barcelona, milicianas republicanas en formación para recibir instrucción militar, y Robert Capa nos muestra la algarabía de milicianos en Madrid entre agosto y septiembre de 1936:
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Milicianas
republicanas recibiendo instrucción en las afueras de Barcelona. Agosto de
1936. Fotografía Gerda Taro.
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Madrid
Agosto-septiembre
1936
Fotografía Robert
Capa.
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En ese cerro cordobés, varios periodistas y fotógrafos españoles y extranjeros se congregaron para estar cerca del frente de guerra. El escritor austriaco Franz Borkenau, junto a los fotógrafos Georg Reisner y Hans Namuth, estaban en la misma zona que Robert Capa y Gerda Taro a la espera de un avance republicano contra las filas sublevadas.(8) Una de las imágenes tomadas allí por el fotoperiodista húngaro se hizo famosa debido a la crudeza de la guerra que mostraba la muerte de un miliciano en la ladera del Cerro Muriano, el mismo 5 de septiembre de 1936.
Muerte de un
miliciano
Fotografía Robert
Capa.
|
Pero en esa misma revista se pueden ver otras fotografías de la pareja, Capa se encargó también de retratar con su cámara Leica los sufrimientos de la población civil ante el avance aniquilador de las fuerzas nacionalistas procedentes de Córdoba y acompañados por el bombardeo de aviones italianos. Imágenes descaradas que muestran a mujeres y niños huyendo del terror de la guerra y de la muerte; terror y muerte provocada por sus propios hermanos en la propia tierra española. Al mirar ese conjunto de fotos se puede entender la monstruosidad de la guerra, de la guerra entre hermanos, de la guerra civil. Una imagen vale más que mil palabras, pero las imágenes de Capa valen mucho más porque encierran emociones con ideales.
Escapando de Cerro
Muriano
Fotografías Robert
Capa.
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Según Francisco Javier Valera Bernal, en las fotografías de Capa en Madrid se pueden ver representaciones de lo cotidiano bajo los efectos de la guerra. En la mujer sobre los escombros en una calle de Madrid, Valera Bernal la describe de la siguiente forma: “Es un claro ejemplo de la cotidianidad del miedo, como lo es de la miseria, del hambre, del frío y de la desolación, el aspecto de la mujer junto a los escombros en una calle de Madrid después de ser bombardeada, donde el significado de su mirada hacía la cámara deja una huella de hielo que se une a unas manos que se juntan para darse algo de calor, en ese frío escenario de ruinas”(10).
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Madrid después de
los bombardeos.
Fotografía Robert
Capa.
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Madrid, 1936.
Fotografías Robert
Capa.
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Hacia noviembre, llega a Madrid el primer batallón de las brigadas internacionales «Edgar André», compuesto por alemanes y apoyado por ametralladoristas ingleses. Luego pasa al frente de guerra el batallón «Comuna de París» integrado por franceses y belgas. Le sigue el tercer batallón llamado «Dombrowsky», batallón de mineros polacos comunistas y socialistas que residían en Francia y Bélgica. Estos tres batallones componían la 11ª Brigada dirigida por el húngaro Kleber, cuya posición era la Casa de Campo. A la defensa del sector de Carabanchel se envía la 12ª Brigada comandada por el novelista húngaro Mata Zalka, llamado “Lukács”, y compuesta por los batallones Thaelmann, André Marty y Garibaldi con brigadistas procedentes de Alemania, Francia, Bélgica e Italia. Al mismo tiempo llegaba a la ciudad sitiada Buenaventura Durruti con una columna de voluntarios anarquistas y es enviado por el general Miaja a Casa de Campo. El 15 de noviembre comienzan en Madrid duros enfrentamientos entre los milicianos y brigadistas contra los marroquíes del bando sublevado. Ante el avance de los nacionales se envía a la 11ª Brigada a defender la facultad de Filosofía y Letras y la Ciudad Universitaria se convierte en el frente de guerra de Madrid. Sangrientas batallas y una cruenta guerra se desarrollará allí hasta el 23 de noviembre.(11)
Robert Capa, fiel a sus ideales, se dirige a la Ciudad Universitaria para fotografiar a milicianos y brigadistas durante los cruentos combates para continuar mostrando al mundo la dureza de la guerra.(12)
Combates en Ciudad
Universitaria. Madrid.
Fotografías Robert
Capa.
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“Las marchas que cantaban los comunistas alemanes inundaban los escombros de los laboratorios y las aulas de una tristeza teutónica. Los anarquistas confraternizaban con los hombres de la Brigada. En la oscuridad se daban órdenes en voz baja dirigidas a hombres que nunca habían visto la ciudad que habían venido a defender: «Bataillon Thaelmann, fertig machen!», «Bataillon André Marty, descendez vite!», «Garibaldi, avanti!». Tras horas y horas de bombardeo artillero y aéreo, en el que no cedía ninguno de los dos bandos, venían luchas cuerpo a cuerpo por una habitación o un piso de los edificios. En el hospital clínico, que aún no estaba terminado, el batallón Thaelmann subía bombas en los ascensores para que explotaran entre los marroquíes que estaban en el piso inmediato; y, en este edificio, los marroquíes sufrieron bajas por haberse comido animales inoculados que se guardaban allí con propósitos científicos. […] Una compañía de polacos del batallón Dombrowski resistió en la Casa de Velázquez del Instituto Francés hasta el último hombre. Una avanzadilla de marroquíes hizo retroceder a los anarquistas de Durruti una vez más en la plaza de la Moncloa, la primera plaza situada ya dentro de Madrid, y empezó a abrirse camino por la Calle de la Princesa”(13).
Madrid empezaba a ser asediada por los sublevados y defendida a ultranza por los republicanos.
A inicios de 1937, Robert Capa se reúne con Gerda Taro y su amigo y fotógrafo David Seymour (conocido como Chim) para recorrer distintos frentes de guerra en España. Los tres fotógrafos enviaban sus imágenes a París para aparecer en los distintos medios gráficos y en los noticieros de la capital francesa retratando los frentes de Madrid, Bilbao, Córdoba y Teruel.
Para el 31 de mayo de 1937, Capa y Taro se encontraban en el frente de Segovia donde el ejército popular de la República y parte de las Brigadas Internacionales se enfrentaban a los nacionales. Una fotografía tomada por Taro durante el avance de tropas del ejército popular parece retratar además la imagen difusa del fotoperiodista húngaro en plena posición de trabajo. Pedro Corral cree encontrar en esa fotografía a Robert Capa en acción portando su cámara Eyemo con la que filmaría el ataque sobre Segovia para la serie documental «The March of Time».(14)
El lugar de la fotografía de Taro parece ser un bosque de la sierra de Guadarrama, por donde las tropas del ejército republicano ingresaron desde los puertos de Navacerrada y Fuenfría, en las proximidades del cerro de Cabeza Grande; desde donde se produciría el avance sobre las líneas nacionalistas en San Ildefonso. Los sublevados detuvieron el ataque republicano en La Granja y la aviación rusa, apoyo de las fuerzas de la República, las bombardearon por error provocando la retirada de éstas del frente.
En julio de 1937, Robert Capa debe volver a París por cuestiones de trabajo y Gerda Taro queda sola en España fotografiando los sucesos de la guerra civil y haciendo reportajes para Regards. Los republicanos preparan para ese mes de 1937 un movimiento sobre el pueblo de Brunete, a pocos kilómetros de Madrid. Cuerpos del Ejército Republicano, Brigadas Internacionales, aviones rusos, artillería y tanques se dirigen al frente para combatir contra falangistas y marroquíes. Las batallas fueron duras y las bajas de ambos bandos se contaban por cientos. En ese escenario de guerra, Taro se encontraba tomando imágenes del lado republicano cuando un tanque en retirada la aplastó causándole la muerte el 25 de julio. Al enterarse Capa de lo sucedido no regresó a España hasta mediados del año 1938, pero no pudiéndose nunca recuperar de la pérdida de su compañera.
Si bien la figura de Capa cubre a Taro como periodista y fotógrafa, ella se arriesgó mucho para demostrar su capacidad en tiempos de guerra y tragedia. Nuria Blanco escribe: “Con su particular encuadre y manera de entender lo que veía, Taro daba los primeros pasos de la Nueva Visión, un movimiento nacido en Alemania en torno a 1920 en el que priman las emociones. Las imágenes de Gerda Taro reflejan la proximidad física y emocional de los sujetos que fotografiaba a través de encuadres atrevidos e inusuales para su tiempo”(15). Sus fotografías fueron tan importantes que se utilizaron para materiales de propaganda como el libro The spanish People’s Fight for Liberty editado en Londres por la embajada española y para folletos de la organización POUM, entre muchos otros trabajos.(16)
Fotografías Gerda Taro.
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…cuando las ideas empiezan a morir.
Voluntario de las
brigadas internacionales – 1938.
Fotografía Robert
Capa.
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El 28 de octubre dos mil brigadistas se concentraron en la avenida de la Diagonal de Barcelona, y escuchando el Himno de Riego y La Internacional con su puño en la sien, Juan Negrín les prometió la nacionalidad española.(17) En este acto multitudinario estuvieron presentes Negrín, como presidente de la República; Lluís Companys, presidente de la Generalitat; Vicente Rojo, jefe del Estado Mayor del Ejército Popular; la Pasionaria, miles de brigadistas, cientos de miles de civiles y además varios periodistas de diferentes agencias de noticias cubriendo el suceso. Las cámaras del noticiero cinematográfico News of Spain se encuentran realizando un reportaje completo de la despedida del gobierno español a las Brigadas Internacionales. Mientras las cámaras del noticiero enfocan al auto oficial que se dirige al palco llevando a Negrín y Rojo, junto a él se observa a un periodista que corre con una cámara Leica para no perder un instante del acontecimiento histórico. Ese periodista es Robert Capa. (18)
Sin embargo, la guerra continuaba y el frente cada vez se acercaba más y más a Barcelona. El 5 de noviembre de 1938, un grupo de reporteros y fotógrafos se dirigen hasta el frente del Ebro para realizar un reportaje al general Enrique Líster. El grupo estaba compuesto por el escritor Ernest Hemingway, los corresponsales Vincent Sheean, Henry Buckley y Herbert Matthews junto al coronel de las Brigadas Internacionales Hans Kahle y al joven fotoperiodista Robert Capa.(19) Ante un ejército republicano en retirada hacia la orilla norte del río y un Líster poco dispuesto a recibir tantos reporteros juntos, la entrevista duró poco y solo se tomaron algunas imágenes.(20) Una de esas fotografías fue tomada por Capa y en ella aparece Líster junto a Hemingway.
Líster y Hemingway
en el frente del Ebro. 1938.
Fotografía Robert
Capa.
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Las fotografías tomadas por Capa durante la campaña del Segre se convirtieron en uno de los reportajes más dramáticos escritos durante la Guerra Civil en España, el reportaje This is War!
Vencidas las tropas republicanas en Segre, el avance de los nacionales sobre Barcelona era inminente. Robert Capa se dirige a la ciudad catalana para conseguir sus últimas imágenes en suelo español. En enero de 1939, el famoso fotoperiodista húngaro intentará mostrar por última vez los horrores que provoca la guerra en los civiles, sin importar la edad, género y condición social. Barcelona era una ciudad en guerra, una ciudad bombardeada desde donde miles de soldados y civiles marcharan a su exilio cruzando los Pirineos, a la búsqueda de un futuro incierto.
Adiós España.
Y Capa era también uno de esos exiliados que huían de los nacionales pero también huida de la tierra donde murieron dos de sus amores, Gerda Taro y los ideales de la República. En el sur de Francia, los soldados republicanos eran encerrados en «campos de refugiados» y su último trabajo junto a los republicanos fue retratar las condiciones inhumanas a las que eran sometidos aquellos valerosos combatientes que alguna vez habían luchado por la libertad de una patria pero, sobretodo, habían luchado por su libertad.
En los oídos de todos ellos todavía resonaban las palabras que «la Pasionaria» les dirigiera a las Brigadas Internacionales en el momento de su despedida:
“¡Camaradas de las Brigadas Internacionales! Razones políticas, razones de Estado, la sustentación de la misma causa por la que ofrecisteis vuestra sangre con tan incomparable generosidad, obligan ahora a volver a algunos de vosotros a vuestra patria, y a otros a un exilio forzoso. Podéis marchar orgullosos. Vosotros sois la historia. Vosotros sois leyenda. Vosotros sois el heroico ejemplo de la solidaridad y universalidad de la democracia. No os olvidaremos y cuando en el olivo de la paz vuelvan a brotar de nuevo las hojas, mezcladas con los laureles de la victoria de la República española, ¡Volved!”(22)
Argelès-sur-Mer
Marzo 1939
Fotografía Robert
Capa.
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Notas:
(1) Frase atribuida a Robert Capa antes de morir, Repar, Matías, “Robert Capa, el fotógrafo que mostró la guerra y dejó la vida”, Clarín.com, 07.03.2006.
(2) MacMasters, Merry, “Robert Capa trabajando”, La Jornada, 04.03.2008, p. 2.
(3) www.elmundo.es/magazine/num180/textos/capa1.html
(4) MacMasters, Merry, “Robert Capa trabajando”, La Jornada, 04.03.2008, p. 4.
(5) Thomas, Hugh, La Guerra Civil Española, vol. 1, Barcelona, Grijalbo Mondadori, 1996, p. 401.
(6) Thomas, Hugh, La Guerra Civil Española, vol. 1, Barcelona, Grijalbo Mondadori, 1996, p. 413.
(7) “El combate de Cerro Muriano y la foto de Robert Capa”, www.telefonica.net/web2/ guerracivilcordoba/combate_de_cerro_muriano_y_la_fo.htm
(8) Idem.
(9) Ianni, Valeria; Ravassi, Alejandro, Guerra Civil Española para principiantes, Buenos Aires, Era Naciente, 2007, pp. 123-127.
(10) Valera Bernal, Francisco Javier, “Actitudes”, Un análisis de la representación: El drama de la guerra civil española según Capa, personal.telefonica.terra.es/web/fjvb/CAPA/derecho.htm
(11) Thomas, Hugh, La Guerra Civil Española, vol. 2, Barcelona, Grijalbo Mondadori, 1996, pp. 525-533.
(12) Sobre más fotografías de Robert Capa en Madrid durante el asedio de los sublevados y los la vida de los civiles madrileños: http://www.sbhac.net/Republica/Imagenes/Lectores/Amadis.htm
(13) Thomas, Hugh, La Guerra Civil Española, vol. 2, Barcelona, Grijalbo Mondadori, 1996, p. 531.
(14) Corral, Pedro, “El segundo disparo a Robert Capa”, ABC.es, www.abc.es/20091101/cultura-cultura/segundo-disparo-robert-capa-20091101.html
(15) Blanco, Nuria, “Robert Capa y Gerda Taro. Artífices de la fotografía bélica deliberada (II)”, EldiapasonBlog, http://eldiapason.wordpress.com/2009/09/18/robert-capa-y-gerda-taro-artifices-de-la-fotografia-belica-deliberada-ii/
(16) Para ver más fotografías de Gerda Taro durante la Guerra Civil Española visitar: http://www.digitaljournalist.org/issue0710/capa_taro_intro.html
(17) Alós, Ernest, “El túnel de las brigadas”, El Periódico de Aragón, 12-08-2009, www.elperiodicodearagon.com
(18) Alós, Ernest, “Siguiendo a Negrín y Rojo”, El Periódico de Aragón, 13-08-2009, www.elperiodicodearagon.com
(19) Hugh Thomas escribe sobre los últimos que cruzan el río Ebro antes de la última fase de la batalla: “Entre los últimos que cruzaron el río figuraban los intrépidos periodistas anglosajones Hemingway, Buckley, Matthews y Sheean; Hemingway lo hizo remando en una barquilla” no apareciendo el nombre del famoso pero joven Robert Capa entre ellos. Thomas, Hugh, La Guerra Civil Española, vol. 2, Barcelona, Grijalbo Mondadori, 1996, p. 918.
(20) Alós, Ernest, “Las fotos que muestran a Capa en Catalunya estuvieron ocultas 68 años (I)”, El Periódico de Catalunya, 4-2-2008, elperiodico.com
(21) Alós, Ernest, “Mora después de la batalla”, El Periódico de Aragón, 11-08-2009, www.elperiodicodearagon.com
(22) Thomas, Hugh, La Guerra Civil Española, vol. 2, Barcelona, Grijalbo Mondadori, 1996, p. 916.
Alós, Ernest, “Las fotos que muestran a Capa en Catalunya estuvieron ocultas 68 años (I)”, El Periódico de Catalunya, 4-2-2008, elperiodico.com
Alós, Ernest, “Mora después de la batalla”, El Periódico de Aragón, 11-08-2009, www.elperiodicodearagon.com
Alós, Ernest, “El túnel de las brigadas”, El Periódico de Aragón, 12-08-2009, www.elperiodicodearagon.com
Alós, Ernest, “Siguiendo a Negrín y Rojo”, El Periódico de Aragón, 13-08-2009, www.elperiodicodearagon.com
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Ziff, Trisha, El Maletín Mexicano, http://www.zonezero.com/exposiciones/fotografos/ziff/indexsp.html
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