viernes, 10 de marzo de 2017

Los latinoamericanos que buscan a sus familiares desaparecidos en la Guerra Civil española

Pablo Esparza
Especial para BBC Mundo, España
18 julio 2016

"El pasado vuelve si no se cierra bien. Reconciliación no creo que haya, el perdón lo da Dios y olvido tampoco hay. Encontrar a mis familiares es una forma de tener una cierta reparación. Justicia".
Inés García Holgado es argentina. Cinco miembros de su familia -su abuelo, dos tíos abuelos y dos tíos- fueron víctimas de la Guerra Civil española y de la represión franquista.
Este lunes 18 de julio se cumplen 80 años del golpe de Estado del general Francisco Franco contra el gobierno de la II República española.
El conflicto que desencadenó duró tres años y dejó alrededor de medio millón de muertos, al menos 114.226 desapariciones forzadas y más de 200.000 exiliados, muchos de los cuales se establecieron en América Latina.
Ocho décadas después, la búsqueda de desaparecidos en España continúa. Y, en algunos casos, impulsada desde el otro lado del Atlántico.


Historias incompletas
Inés localizó a dos tíos abuelos y a su abuelo, pero el hermano de su padre sigue desaparecido.
"Mis tíos abuelos están ya en su lugar pero mi tío no. Mi papá dio la muestra de ADN de sangre en el banco de ADN en Cataluña, porque van a empezar a comparar las muestras con restos de fosas que ya excavaron, con los huesos que están en cajas", comenta en diálogo con BBC Mundo.
Es difícil contar el número de latinoamericanos con familiares desaparecidos en España.
"Hay muchas historias. Pero los nietos y las nietas tienen sólo una parte. Siempre hay algo que está oculto. ¿Dónde están? ¿Qué pasó? No saben la historia completa. Con los nietos que me he encontrado, ese es el problema", le dice a BBC Mundo Adriana Fernández.
Ella también es argentina y en 2011 logró exhumar los restos de su abuelo en El Bierzo, noroeste de España.
"Mi papá, el lugar lo conocía perfectamente porque una frase que siempre recordaba es que le decían que en el lugar donde el pasto crecía más alto y más verde, ahí estaba enterrado su papá. Esa frase lo marcó. Y comprobamos que sí estaba allí donde mi papá decía", cuenta Adriana.
"Luego hicimos la prueba de ADN a través del equipo de Antropología Forense aquí en Argentina. Ver que el esqueleto de mi abuelo estaba completo… Para mí eso fue muy emocionante".

La "causa argentina"
En 2011, ella misma, junto a Inés y Darío Rivas -hijo de Severino Rivas, que murió fusilado al inicio de la guerra- presentaron una querella en Buenos Aires para que se investiguen los crímenes del franquismo, amparándose en el concepto de justicia universal.
Es la única causa abierta en el mundo por este motivo. En España, una ley de amnistía de 1979 cerró las puertas a llevar ante la justicia a los responsables de la represión durante el gobierno militar.
"La amnistía a mí no me sirve porque la amnistía la decretaron para los criminales franquistas, no para los que están enterrados en una fosa común", le dice a BBC Mundo Darío Rivas, de 96 años.
Desde la aprobación de la Ley de Memoria Histórica en 2007, el Estado español tiene la obligación de facilitar y establecer subvenciones para la búsqueda de desaparecidos, su exhumación y el proceso de identificación.
Sin embargo, las ayudas para este fin se redujeron a partir de 2011 hasta cesar en 2013.
En la actualidad los gastos de ese proceso corren a cargo de los familiares y de asociaciones de recuperación de la memoria histórica.
"En este momento no existe el papel del Estado en la búsqueda de desaparecidos. Algunas administraciones autonómicas sí colaboran, pero son las propias víctimas las que se tienen que 'autorreparar'", le explica a BBC Mundo Marco González, vicepresidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH).
Desde 2000, la ARMH ha llevado a cabo exhumaciones en 230 fosas comunes y más de 1.400 identificaciones.

La Guerra Civil Española y América Latina
La búsqueda de desaparecidos es quizá el último episodio de la larga relación de América Latina con la guerra española, cuyas consecuencias afectaron a la región durante y después del conflicto.
"En América Latina, especialmente en los países con una colonia española importante como Argentina, Uruguay o Cuba, la guerra no fue algo lejano. Había una cercanía familiar", le cuenta a BBC Mundo Óscar Álvarez, profesor de Historia de la Universidad del País Vasco.
Tras el golpe de Estado del 18 de julio del 36, voluntarios latinoamericanos viajaron a España a participar en la guerra.
Más de 1.000 cubanos y alrededor de 600 argentinos -y contingentes menos numerosos de otras nacionalidades- combatieron en el bando republicano en las Brigadas Internacionales.
También hubo, aunque menos numerosos, latinoamericanos en el lado franquista.
"El primer voluntario extranjero que fallece en la Guerra Civil fue un argentino que combatió junto a los sublevados en Guadarrama", señala Álvarez.
Sin embargo, este vínculo "familiar" no llevó a una posición unitaria de la región frente a los sucesos de España.
"Latinoamérica en ese momento está muy condicionada por la política exterior de Estados Unidos, que en principio fue neutral. Y más allá de eso, los gobiernos de la época proclives a soluciones de derecha, como Brasil o Argentina, se posicionaron pronto del lado de Franco", apunta Andrés Blanco, catedrático de Historia de la Universidad de Salamanca, en conversación con BBC Mundo.
"El caso de México, presidido por Lázaro Cárdenas, es particular. Es el único que tiene una postura de indudable apoyo al bando republicano", agrega.
México fue el único país de la región que nunca llegó a reconocer la legitimidad el gobierno de Franco. Y, tras la guerra, el que más refugiados republicanos acogió, más de 20.000.
Chile, Cuba, Venezuela, Colombia y Argentina recibieron cerca de 2.000 cada uno.

¿Por qué seguir buscando?
Quienes desde América Latina intentan localizar a sus familiares desaparecidos en España son descendientes de aquellos exiliados o de emigrantes económicos que llegaron después de la guerra.
Les pregunto qué les movió emprender esa búsqueda después de tantos años.
"Yo siempre digo la misma frase: acá en Argentina las abuelas buscan a los nietos y los nietos de republicanos buscamos a nuestros abuelos. Es al revés. Pero también queremos saber qué es lo que pasó con ellos", responde Adriana Fernández.
"Estamos buscando justicia y verdad judicial, no verdad histórica solamente. Es reivindicación", agrega Inés García.
Y la comparación entre los procesos de búsqueda de desaparecidos en España y en Argentina se hace casi inevitable.
"Acá fue la sociedad la que empujó para que se supiera la verdad. En España tenemos 40 años de dictadura contra 7 que tuvimos acá en argentina. Creo que esos 40 años sembraron un terror y un silencio que a día de hoy está muy presente", afirma Adriana Fernández.

PÁGINA ORIGINAL: http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-36804485


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